martes, 28 de abril de 2009

Por fin estoy aquí...

Desde tiempos remotos el hombre ha necesitado escribir para poder comunicarse y evolucionar. Es sorprendente de que forma puede emocionar la palabra escrita. Excita además el mundo que se nos abre ante nosotros, gracias a las letras.

Resulta cuando menos intrigante saber que se siente al escribir, pero lo realmente especial es comprobar la reacción que esta escritura puede producir. Con toda probabilidad no resulte ameno a todo el mundo, quizá no incite nada especial a algunos. Pero el mero hecho de expresarme, de poder comunicar y “dibujar” lo que pasa por mi mente y ponerlo a disposición de quien esté al otro lado, ya es satisfactorio, esta es “la meta”.

Pues bien, ahora llega el momento de saber de que va esta “historia”. No es más que un intento de alcanzar “la meta”, de un modo que pueda expresar mis ideas, mis puntos de vista sobre uno u otro tema y hablar de lo que me hace sentir bien, de mis aficiones y poder, como digo, compartirlo con quien esté dispuesto a dejarse robar algún instante de su vida.

No quiero entrar en una verborrea que no lleve a ningún fin, solo quería expresar el motivo de porque estoy aquí, pero desde luego que no me gustaría terminar sin agradecer a quien más me ha animado a crear la oportunidad de comunicarme y contemplar la posibilidad de evolucionar como en tiempos remotos... alguien con quien comparto momentos, charlas e ideas. Aquel que tiene un don especial para escribir y comunicarse y me ha demostrado que expresarse es uno de los mejores dones que tiene el hombre.

Gracias Suri, gracias por darme este impulso.