La vida da vueltas, pero ¿a que da vueltas?, o ¿somos nosotros los que damos vueltas?, ¿a la vida...?.
Las decisiones que tomamos están sujetas a las experiencias que extraemos de las vueltas que da la vida o las vueltas que le damos a la vida. Cuando nos encontramos con un nuevo camino, cuando estamos ante un cruce de decisiones o simplemente en un callejón “sin salida”, nos damos cuenta de que no sabemos quien o que es lo que da vueltas.
Lo difícil no es tomar decisiones, lo realmente difícil es saber sin son decisiones correctas, ¿o quizá no?. Es posible que no estemos en lo cierto cuando tomamos un camino, pero lo importante es tomarlo, es sentir que lo que hacemos es lo que sentimos que debemos hacer. Saborear lo que vivimos en ese momento, sin pensar a donde nos lleva, sin saber donde está la meta, sencillamente ponernos manos a la obra y trabajar en lo que creemos. Por eso cuando lleguemos, valoremos lo que tenemos y entonces tomemos decisiones.
Pero amig@ no intentes simplemente hacer que cambie el sentido de la vida, ayúdate a entender lo que necesitas, no adquieras simplemente lo que quieres. No todo es de color de rosa (menos mal) pero disfruta de tus posibilidades.
-
